Un año y un mes después de hacer pública su intención de impulsar la creación de un gran polígono industrial de capital privado en su municipio, el gobierno local de Cabana acaba de concluir los trámites previos de concreción y redacción del proyecto y se dispone a someterse al dictamen de la Xunta, que es quien debe dar las diversas autorizaciones necesarias para materializarlo.
La primera parada en el tránsito por la Administración autonómica que ahora comienza tuvo lugar ayer con la entrega del proyecto sectorial y del estudio de impacto ambiental del parque en las dependencias de la Consellería de Innovación e Industria, primer departamento que tendrá que dar su visto bueno, puesto que suya es la competencia de tramitar su incidencia supramunicipal.
El alcalde de Cabana, José Muíño, precisó que la documentación entregada ayer difiere en muy poco de los planes iniciales, y que los cambios solo afectan ligeramente a la superficie total, que se ha reducido desde los 2,2 millones de metros cuadrados previstos a poco más de dos millones, y a algunos de los terrenos elegidos, al haber sido sustituidas varias parcelas por otras de más fácil adquisición. También recoge las modificaciones propuestas por los técnicos de Xestur tras examinar el primer borrador remitido semanas atrás por el Concello.
Reunión con Blanco
Muíño anunció, asimismo, que ha solicitado una reunión con el conselleiro de Innovación, Fernando Blanco, para explicarle los detalles de la propuesta y tratar de lograr su apoyo.
«Ao longo deste tempo xa houbo moitas xestións e reunións [una de ellas con el de Medio Ambiente para tratar sobre el abastecimiento de agua] e o resultado foi bo, pero ésta será a primeira xa cun proxecto entregado», explicó al tiempo que señaló que el proceso puede ser largo, puesto que Innovación podría pedir más documentación o solicitar que se hagan nuevos cambios, y después aún tendrá que ser revisado y aprobado por otras consellerías.