La falta de presupuesto comprometido, la ausencia de los terrenos o de algún trámite, la descoordinación entre Administraciones y la oposición política o vecinal son algunas de las razones por las que más de una decena de grandes proyectos programados en la Costa da Morte siguen sin ser realidad, pese a haber sido anunciados ya hace unos cuantos años.
Centros sanitarios, instalaciones deportivas, polígonos industriales, centros culturales y obras en infraestructuras forman parte de una larga lista de proyectos pendientes de acometer o de terminar, que suman más de 50 millones de euros de inversión y cuyo retraso ha privado a los habitantes de la zona de numerosos servicios.
Laxe. Más de tres lustros es el tiempo que llevan ya los marineros de la localidad reclamando una solución para el problema de arena que generó la ampliación del dique de abrigo. En el 2004, Portos de Galicia anunció un proyecto, valorado en 1,6 millones, para remediar la situación y dos años después el nuevo gobierno de la Xunta se comprometió a ejecutarlo tal como estaba previsto, pero algunas dudas sobre su utilidad real lo han paralizado a la espera que las administraciones autonómica y central evalúen la posibilidad de optar por una solución mejor.? Cerceda. Uno de los proyectos más antiguos que aún sigue en el aire es el del Circuito Galego de Velocidade, que lleva casi dos décadas pendiente de un compromiso firme por parte de la Xunta para llevarlo a cabo. Una caseta instalada en la pequeña porción de terreno ya adquirida durante estas dos décadas es el único resultado visible de una instalación que, además, ha visto como propuestas similares planteadas desde otros puntos de la comunidad amenazan su realización. Su presupuesto inicial era de 21 millones.
O Ézaro. Pese a que la asociación Neria comenzó a hablar ya del Museo de la Electricidad en el 2001 y a que en el 2006 anunció una inversión de 220.000 euros para su puesta en marcha, este proyecto para reconvertir una antigua central eléctrica de Ferroatlántica en un espacio expositivo avanza con mucho retraso y probablemente no estará listo hasta el 2009.
Carballo. Siete años después de las primeras polémicas suscitadas en torno al proyecto de mejora y humanización de la travesía de Carballo, la tercera fase, presupuestada en un millón, aproximadamente, sigue pendiente de ejecución e, incluso, ha pasado a un segundo plano en el orden de prioridades en beneficio de las obras de acondicionamiento de la salida hacia Malpica, también anunciadas, pero pendientes de ejecución.
Fisterra. Trece años desde la presentación del proyecto, diez desde el inicio de las obras y cinco desde la conclusión de la primera fase hacen del cementerio diseñado por César Portela un cúmulo de despropósitos pendiente aún de solucionar porque la instalación sigue careciendo de los servicios básicos necesarios, a pesar de que acumula ya una larga lista de premios internacionales, aunque también de detractores.
Cee. El equipamiento, la maquinaria escénica y la urbanización del entorno son los apartados del proyecto que faltan por ejecutar de la Casa da Cultura de Cee tras más de una década de trámites, trabajos, problemas y parones. El Concello busca ahora los 1,7 millones necesarios para concluir unas obras que llegaron a quedar casi abandonadas a principios de esta década.
Corme. El caso de Dombate?-cuya recuperación acaba de ser desbloqueado- no es el único ejemplo de patrimonio arqueológico pendiente de su puesta en valor. Así, el acondicionamiento de la Pedra da Serpe ya fue considerado como algo prioritario por el Concello de Ponteceso en 1998, pero una década después sigue a la espera de la ejecución de un proyecto valorado en 200.000 euros y aprobado en el 2006 por la Xunta.
Brens. La ampliación del puerto ya fue anunciada por el Gobierno autonómico en 1993, aunque el compromiso no se plasmó en papel hasta el año 2002. Tras el cambio en la Xunta ha habido que esperar hasta la semana pasada para la firma del convenio que permitirá que se haga realidad tras invertir 19 millones.