Hace casi un año que el Concello de Carballo hizo público el proyecto Temunde, con el que pretende presentar una candidatura al programa europeo Concerto para convertir los barrios de A Milagrosa, A Casilla y O Igrexario en un modelo de eficiencia energética. La iniciativa municipal está avalada por la Xunta -el Inega aportó los 30.000 euros que ha costado el estudio- y la Diputación , y es precisamente el organismo provincial el que tiene ya en su poder el informe final para formalizar su tramitación ante la Unión Europea.
El Temunde, que se desarrollaría en el mismo ámbito de la Casa dos Oficios, supondría una inyección económica de 16 millones de euros. El programa incluye actuaciones como la creación de un parque temático sobre energías renovables, la generación de la energía suficiente para cubrir la demanda, la adaptación de las infraestructuras, la realización de actividades de formación y sensibilización destinados a usuarios, empresarios y técnicos, y un desarrollo urbanístico sostenible.
Todo ello aplicado en una superficie de 24 hectáreas en las que se concentran 1.200 viviendas en 334 edificios, cinco de ellos públicos -los colegios San Luis Romero y A Cristina, los juzgados, la propia Casa dos Oficios y la antigua cámara agraria-, tres zonas verdes -el parque del San Martiño, la plaza de A Milagrosa y la de los juzgados- y alrededor de doscientos solares vacíos.
La materialización del Temunde se realizará en torno a cuatro ejes. El primero será la creación del parque temático, que abrirá las puertas al público a través de un museo, un itinerario guiado por el barrio y visitas a la instalación del programa Xera, la segunda parte de la iniciativa. En ella tendrán cabida prácticamente todas las fuentes de energía respetuosos con el medio, de manera que la demanda esté cubierta. La tercera fase es el Adapta, dentro del cual se acometerá la adaptación de las infraestructuras y los edificios existentes de cara a la incorporación de modelos de eficiencia energética, pero también se prevé la recuperación estética del barrio y la revitalización de las márgenes del Anllóns. Por último, el Ensina se ocupará de la sensibilización y la formación.