Las puertas de la Costa da Morte

S. G.

CARBALLO

Nunca fue malo que una ciudad tuviese muchas puertas. Cuantas más, pues más ciudad que era. Tres, cuatro, seis, las siete de Tebas y hasta las diez de Jerusalén. Cumplían funciones aduaneras-comerciales, defensivas y jurisdiccionales.

Pero, ¿y una comarca? ¿Cuántas puertas debe tener una comarca? ¿Tantas como vías de acceso, principales y secundarias?

De momento, en la Costa da Morte ya hay varias. A Laracha ya se anuncia como Porta da Costa da Morte. Tiene razón su alcalde cuando dice que para los que vienen de A Coruña, lo es. Carballo ha hecho lo propio, y así se publicita en los nuevos carteles. Si se tiene en cuenta que por A Laracha ya han pasado algunos, el título le viene mejor para que los acceden desde Santiago, y así lo pueden leer hasta en inglés: Porta, Puerta y Gateway.

Claro que, el viajero que haya atravesado ambos lugares desde A Coruña y visto los dos letreros, al pasar por Baio tal vez se encuentre el de Porta Grande da Costa. Tercera puerta , tal vez más aplicable en este caso también para los que llegan de Compostela.

Si el visitante recorre con tranquilidad la zona, verá (según las guías) con muchas modalidades costeras. Con el Encanto da Costa da Morte, en Cabana; o con su Corazón, en Muxía, que no habrá perdido el título de Noiva do Vento. O Con la Vila da Vida na Costa da Morte, en Malpica; además del Verxel de Bergantiños en Coristanco o las Praias Fermosas e Feiticeiras de Laxe. En Fisterra no hay duda: Fin da terra, fin do Camiño (y de la costa).