12 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
La decisión del Tribunal Superior no da lugar a dudas. Obrar con alegrías en la zona costera de Carballo se acabó. Al menos, para el que no quiera afrontar las graves consecuencias de las ilegalidades. Los desmanes de otros tiempos pasaron a la historia. Las decisiones judiciales caen con su duro peso sobre las osadías. La ley empieza a reinar.