Suena exótico. Me viene a la cabeza aquella serie de nuestra infancia, Orzowei , donde el chico blanco protagonista se llamaba Isa y el guerrero negro que lo acogió, Amunai (o algo así). La banda sonora es algo que no se nos borrará: Lucha por tu existir/ antes que llegue el fin/ ... En fin. Esta es mi memoria, la que me lleva a los tiempos más antiguos de ver un arco con sus correspondientes flechas. Otros tendrán otras memorias, natural, y me dirán que en alguna fachada, con yugo, de alguna escuela o edificio público. Ya me entienden, cada uno tiene la memoria histórica y personal que quiere. A lo que íbamos. Que lo del tiro con arco suena exótico por estos pagos, ciertamente. Todo lo más, un arco de salgueiro con cuerda de cedenla . Pero ya cada vez es menos exótico. Los tiempos mutantes es lo que tienen. Hace unos meses, en el verano, el Concello de Vimianzo organizó un curso de tiro con arco que fue muy concurrido. Algo similar hubo por Cerceda tiempo atrás. Y en A Laracha, lo mismo. De hecho, el sábado se celebró un concurso en el instituto Agra de Leborís, en el que hubo nada menos que 70 participantes, que compitieron por sexos y edades, con procedencia destacada de A Laracha, pero también de otros puntos de Galicia. La lista de premiados, a continuación: en cadetes, Jenny Bartucca (A Laracha) y Pablo Barrón (Carballo); infantiles, Zulema Vázquez (Vigo) y Manuel Conejo (A Coruña); alevines, Sofía Mareque y Alejandro Martínez (ambos, de A Coruña); benjamines, Selene Blanco (Malpica) y Alberte Rivero (Vigo), y finalmente, en esquío , el larachés Pablo Canedo . Por cierto, retomando el inicio de la columna, y relacionado con la historia, creo que es justo recordar el papel que otros tuvieron hace muchos años en la comarca para tratar de implantar la afición del tiro con arco. Hará una década que un francés, Eric Laguet , puso en marcha, en la Venatoria de Bergantiños, una sección dedicada a este deporte. No sabemos si era para cazar, de paso, pero parece complicado perseguir liebres con flechas.
Del tiro al blanco al negro sobre blanco. A la escritura. Desde hace relativamente poco, tal vez un año y medio (este tiempo es negociable) los libros brotan en la Costa da Morte sin cesar. De poesía, de narrativa, de investigación, guías turísticas... El jardín de la imaginación y el trabajo comarcal está fértil. Uno de los últimos en llegar ha sido O vello mariñeiro , de Xosé Henrique Rivadulla Conde , al que todo el mundo conoce, en su faceta de dramaturgo, periodista o poeta, como Corcón . Presentó la obra el pasado sábado en la sala del voluntariado del edificio de servicios múltiples de Muxía, ante un nutrido grupo de asistentes. Con él, amigos y escritores. El fisterrán Modesto Fraga , quien se encargó de explicar la estructura y temática del libro; el muxián M anolo Vilar, antropólogo y amigo del protagonista, lo que aprovechó (sí, las dos cosas) para dar algunas pinceladas sobre los tiempos comunes de la niñez. Y la ceense María Lado, quien hizo, si me lo permite, de la mujer del vello mariñeiro del que habla la obra, ya que, con Corcón, alternó la lectura en la que el hombre de mar envía cartas de amor y la mujer le responde. Una modesta performance (María es una artista en toda la plenitud de la palabra, y de estas cosas sabe un rato), pero sentados. Que también es una buena manera, desde luego más cómoda, de transmitir el arte. Cumpleaños feliz. Le deseamos todos, desde luego algunos, al alcalde de Vimianzo, Alejandro Rodríguez Lema , que el día 1 celebró los 70. Aprovecho para recordar, aunque tardíamente, los 61 del alcalde de Corcubión, Rafael Mouzo , o los 53 de Marisol Soneira . Él el 17 y ella el 10 de diciembre.
Alejandro contaba ayer que pasó su jornada muy contento. «Se cadra, paseime algo», reconocía con humor. Un cumpleaños, y más si es una entrada de año, siempre es buen momento para hacer previsiones. Ahí van unas cuantas fruto de la conversación: «Seguirei ata que o corpo aguante, e aguantarei o máximo posible». Otra, en alusión las críticas nacionalistas: «A corrupción haberaa en Miami. Mentres eu estea aquí, en Vimianzo, nunca a vai haber». Y otra más: «Mentres estea eu, o BNG non vai gobernar». Así que nada de pactos con sus tres ediles. Pero, de haberlos, con quien sea, ¿cómo serán? «Cando pacte, se é que chegado o momento hai que pactar, será con luz e taquígrafos». Y un aviso, de nuevo a los nacionalistas: «Dez son máis que tres». Eso, Alejandro, desde luego. Aquí, y en la República Popular China.