El hijo de la fallecida comunicó la existencia del veneno al hospital

La Voz

CARBALLO

16 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Dos meses antes de que la procesada reconociese a la policía y a la psiquiatra estos hechos y cuando Jesusa, de 92 años, todavía agonizaba en el hospital, su marido se presentó en comisaría para asesorarse de qué le podría suceder a Olga si hubiese sucedido un «accidente». Según la versión de Dolores, una de las cuñadas de Gelasio, el hombre encontró en casa el producto con el que supuestamente su mujer envenenó a su madre. «Me dijo que lo acompañase al hospital porque había encontrado algo que igual podía ayudar a Jesusa», contó Dolores, que fue incapaz de aclarar por qué Gelasio había deducido que el pesticida que halló en el garaje de su vivienda era el producto que había ingerido su madre. «¿Cómo llegó a sospechar Gelasio que era ese pesticida?», preguntó el fiscal; a lo que Dolores respondió, tras un largo silencio, que ella no sabía ni había visto «nada». Los familiares de la víctima subrayaron que la relación entre la acusada y su suegra era «muy buena» y que el reparto de la herencia ya se había realizado «hacía tiempo».