Vestigios de las elecciones

C. Abelleira

CARBALLO

Seis meses después de los comicios municipales, los rostros de algunos políticos continúan en las vallas publicitarias

28 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Con los partidos políticos centrados ya en la próxima cita con las urnas, en la Costa da Morte quedan todavía vestigios de las elecciones municipales de mayo. Ayer se cumplieron seis meses desde que los habitantes de la zona eligieron a sus representantes en los ayuntamientos, y algunos de los candidatos todavía siguen pidiendo el voto a través del altavoz que suponen las vallas publicitarias.

Los numerosos carteles que seguían pegados en paredes, postes, marquesinas e incluso contenedores mes y medio después de los comicios se han ido deteriorando, en muchos casos, gracias a las lluvias del verano y al simple paso del tiempo. Pero en las grandes vallas que los partidos contrataron con las empresas que las gestionan todavía pueden verse -en muy buen estado, por cierto- los rostros sonrientes de los candidatos que pedían el voto hace medio año y que parecen seguir intentándolo. En este caso, al tratarse de un contrato privado entre el partido y la empresa concesionaria, la retirada de los carteles depende únicamente de la compañía, que, probablemente, los mantiene hasta que aparece otro cliente. No obstante, ello no impide que ver a los políticos pidiendo aún el voto, cuando han pasado ya seis meses de las elecciones, resulte paradójico.

Un claro ejemplo fueron los paneles publicitarios de Terra Galega, que hasta no hace muchos días decoraban los principales accesos a la villa carballesa, y que han empezado a ser retirados. A estas alturas, de hecho, resulta difícil encontrar restos de la campaña electoral en la capital de Bergantiños, excepto para los usuarios del aparcamiento de la Horta do Casino, donde dos grandes vallas del Partido dos Veciños (PDV) de Acacio Rodríguez y del PP de Alberto Sueiro reciben -al menos ayer aún lo hacían-, a los conductores con los lemas de la última campaña electoral.

El más cumplidor en este sentido, al menos en Carballo, fue el PSOE, el último en colocar su reducida publicidad electoral y el primero en retirarla, todo lo contrario al bombardeo del resto de los partidos que concurrieron a las urnas. El despliegue menos importante, no obstante, lo hizo el PDV, que además, como reconoció su candidato a la alcaldía, reutilizó los carteles de la campaña del 2003 por falta de medios de financiación.

Lo que falta ahora son menos de cuatro meses para otras elecciones y, sin duda, para otro desembarco publicitario.