El castro de O Logoso y el origen del topónimo Dumbría

Modesto García Quintáns

CARBALLO

17 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El término municipal de Dumbría cuenta con un importante patrimonio megalítico y castreño, asentado en las distintas parroquias que lo componen. Un estudio privado ha reconocido 38 mámoas, 1 petroglifo, 8 castros, 3 dólmenes, 17 topónimos con nombres de O Castro, O Castrelo, O Casteliño, O Castrillón y 3 Eiras dos Mouros. Algunos de estos monumentos están sin catalogar y otros, catalogados oficialmente, ya no existen. La mayoría de ellos corren el riesgo de desaparecer al encontrarse en fincas privadas, sin el reconocimiento de sus dueños. Una máquina pala los puede destrozar en unos minutos, como así ocurrió en las últimas repoblaciones forestales y en la construcción de praderas.

El castro de O Logoso es uno de los más importantes de la zona y desconocido por los estudiosos. Está situado a unos 300 metros al suroeste del lugar del mismo nombre, por donde discurre el Camino de Santiago, y a unos 200 metros al este del monumento natural conocido como Pedra Cabalgada o la Pedra do Brazal.

Su arquitectura difiere de los más conocidos de nuestro entorno como el de Borneiro, en Cabana. Su cima, con una altitud de 402 metros, tiene una gran visibilidad sobre el horizonte. Sus laderas tienen fuertes pendientes, superando el 50% en su lateral este. La cara norte estaba protegida por un fuerte murallón de piedra, que separaba el foso atrincherado y el lateral sur, con pendiente más suave, y se distinguen también tres murallones concéntricos. En la cima o croa se encuentra el edificio principal, de forma trapezoidal, fortificado con gruesos muros de piedra desmoronados, rematando su cara norte en una roca natural en cuya cima se encuentra una mesa alargada, partida por un rayo, con profundas ollas, alguna de ellas comunicadas entre sí.

Al sur de esta fortaleza y en un plano inferior existe una pequeña planicie amurallada, abrigada de los vientos del norte. Todo el entorno está salpicado de voluminosos bloques graníticos, alguno de ellos incorporados a los murallones y otros apilados entre sí formando cavernas naturales, principalmente en la cara este.

De todo lo dicho, quedan varias incógnitas por aclarar. La mesa altar de la cima, ¿era el ara de sacrificio a los dioses? Manuel Murgía en su libro Historia de Galicia así lo reconoce. Los cuencos u ollas situadas en la cumbre, ¿eran naturales o trabajados por la mano del hombre? Lo normal es que fueran erosionados por la acción mecánica de la lluvia o el viento, pero, ¿fueron estas ollas usadas como recipientes en sus sacrificios y oraciones? ¿Cuándo comenzó el poblado? Los entendidos dicen que el topónimo «dumbría» viene de «dum-briga», de origen prerromano. El filólogo Corominas, gran estudioso de la toponimia gallega, dice que «dum» y «briga», palabras de origen celta, significan «altura fortificada como ciudadela de refugio», lo que viene a ser un castro.

Otros autores le dan al sufijo?«-briga» un origen germánico (suevo) y vendría a significar «castillo», lo que no se aleja de la denominación celta. Sin embargo, un texto del año 860 aparece Santa Eulalia de Donobria. Esta modificación la justifican los expertos como Caro Baroja de la evolución fonética de los términos latinos y que de «-briga» pasaría a «-bria», conservando la a final. Por lo que deducimos, que el único castro en la altura fortificado, cercano al centroide de la figura topográfica del término municipal es el castro do Logoso, que puede ser el origen del topónimo Dumbría.