El comedor escolar es el servicio más demandado en la comarca

Víctor Omgbá / Cristina Viu

CARBALLO

13 sep 2007 . Actualizado a las 02:44 h.

Decenas de alumnos de los colegios de Zas y Fogar de Carballo se quedarán este año sin poder acceder al comedor escolar por falta de plazas. La situación es especialmente grave en el caso carballés, donde sólo tienen acceso al servicio un tercio de los matriculados.

Ayer comenzó el servicio, pero no lo pudo hacer como se esperaba, porque el elevador que se instaló para los carritos de la comida resultó inútil. El sistema funcionó con normalidad, pero las medidas habían sido mal tomadas y las bandejas con ruedas que tiene el centro no entran, por lo que habrá que recortarlas.

El comedor es la prestación más demandada por los padres de los alumnos de la zona y las promesas de la consellería no se han materializado en la Costa da Morte, a pesar de que la conciliación entre la vida familiar y la laboral son una necesidad. De hecho, tanto Educación como el Concello de Carballo pusieron en marcha el programa Concilia, que consiste en que los padres puedan dejar a sus hijos en el centro antes del comienzo de las clases.

La medida fue bien aceptada pero sirve de poco si, como en el caso del Fogar, hay que recoger a los alumnos a las 12,45 para comer, lo que no coincide con ningún horario laboral. El regreso al centro es a las 14,45, cuando buena parte de los progenitores acuden a casa a comer.

Además, para la selección de los escolares que tienen acceso al comedor se decidió que tuvieran preferencia los niños que ya disfrutaban del servicio el año anterior, un sistema que se ha aplicado también en Zas y que ha dejado fuera del servicio a niños hijos de madres trabajadoras y que incluso ha impedido el acceso a pequeños cuyos hermanos comen en el colegio.

La carencia de comedores escolares especialmente en Carballo empeoró con la decisión de la Consellería de Educación de eliminar el transporte escolar en muchos centros. Esta situación incrementó el número de becarios y dejó fuera a estudiantes que no tienen derecho a ir en el autobús, pero que precisan del servicio de comedor para que sus padres puedan ir a trabajar.

En Carballo existe una demanda en firme de comedor por parte del colegio San Luis Romero, cuyos niños fueron al Fogar mientras hubo espacio. La directora recuerda que todos los niños han de tener derecho a los mismos servicios.

También es una necesidad en A Cristina, donde se dan casos de niños que han de comer solos en sus casas porque sus padres están trabajando. Sin embargo, en este centro no hay espacio para la prestación. En el Bergantiños fueron finalmente los padres de alumnos los que sacaron adelante la iniciativa.