El principal escollo con el que se encuentran las Administraciones a la hora de emprender proyectos de aprovechamiento de los edificios rectorales es la oposición, en muchos casos frontal, de la Iglesia que es su propietaria legal y que también se niega, por sistema, a realizar ventas a particulares.
A pesar de ello existen algunos proyectos interesantes de recuperación como puede ser el caso de Cospindo (Ponteceso), donde un obradoiro de empleo del propio Concello está restaurando el emblemático edificio de la rectoral, después de llegar a un acuerdo con el arzobispado para convertirla en la sede de la Fundación Eduardo Pondal. Sin embargo, otras solicitudes como el Museo de la Música para la de Corme Aldea o el local social para Pazos están pendientes de la cesión por parte de las autoridades eclesiásticas.
El conjunto de Caión que engloba el convento de los Agustinos está ocupado en parte por el cura, que lo utiliza como vivienda y en parte por el Concello de A Laracha, que lo tiene cedido por 30 años y funciona como centro de la tercera edad, oficina de turismo y de información juvenil.
En Laxe, la antigua rectoral fue derribada y en su lugar se construyó un edificio de viviendas. La parroquia se quedó, a cambio, con el bajo para local social y con el primero, donde habita el cura.
El centro de interpretación de los molinos de agua de Golmar se está habilitando en lo que en su día fue la vivienda parroquial.
La iniciativa privada también está al frente de algunas recuperaciones como es el caso de Moraime (Muxía), un edificio muy significativo del siglo XVIII construido sobre los restos de un monasterio románico del siglo XII, que pretende construir en un hotel rural de lujo. La empresa Extuca llegó a un acuerdo para su explotación con el Arzobispado a cambio de una renta mensual. El proyecto de ejecución de la obra está pendiente desde noviembre pasado