Las Torres do Allo, que gestionan la asociación Neria, y el dolmen de Dombate, del que se ocupa la empresa del arqueólogo Manuel Lestón, son los recursos culturales más visitados de la Costa da Morte. Según los datos aportados por los propios encargados de los monumentos, propiedad de la Diputación, más de 10.000 personas han estado en cada una de las instalaciones desde el 1 de enero, aunque agosto ha sido, con diferencia, el mes más prolífico en visitas. En el pazo de Zas se han contabilizado un total de 6.866 de enero a julio, a las que hay que sumar las 4.268 de julio. En Os Batáns do Mosquetín, de los que también se ocupa Neria, hubo desde principios de año 6.870 personas, muchas más de las que fueron al Forno do Forte, en Buño, o incluso al Museo da Pesca, de Fisterra.
En las dependencias del Castelo de San Carlos, del que se ocupa la propia cofradía de pescadores, hubo este verano un total de 5.390 personas. Éste es el único museo de la zona en el que se cobra entrada, un euro, por lo que las cifras de visitantes son más concretas, debido a que figuran en los propios presupuestos de la agrupación de pescadores. A esta instalación se le sumará dentro de unos días la exposición permanente que irá en la primera planta de la nueva lonja, y que estará abierta a los turistas.
En Dombate, 4.533 personas acudieron al dolmen, donde se ofrece una visita guiada en horario de mañana y tarde.