En Meirama están hartos de lluvia en blanco y negro

CARBALLO

En Meirama están hartos de que llueva en blanco y negro. O cae carbonilla o la enorme chimenea de la central térmica escupe sobre sus cabezas y cultivos una especie de tiza. La respuesta a las protestas de los vecinos es que la planta cerrará en enero para renovar instalaciones y cuando vuelva a abrir todo irá mejor, porque emitirá un millón de toneladas menos de dióxido de carbono. Aun así seguirá largando al cielo 2,8 millones de toneladas cada año. Meirama y Galicia no deben seguir pagando indefinidamente tan alto precio. Urge ponerle fecha de caducidad.