Alcalde durante 14 días. Si rebuscamos en las hemerotecas, seguro que encontramos mandatos que han durado incluso menos tiempo. Pero no es lo habitual. Salvo por algún que otro caso de moción de censura del que casi nadie se acuerda ya, los alcaldes de la Costa da Morte suelen permanecer en el sillón durante los cuatro años establecidos, aunque algunos duran más en el cargo que el conejito de Duracel. A los candidatos que no pasan de aspirantes a la alcaldía en las urnas, a veces la situación política posterior les abre la puerta del primer despacho municipal. Algo así le ha ocurrido a José Antonio Viña Patiño, que ayer tomó el bastón de mando para ejercer como regidor durante catorce días. Para él será el mandato más largo, ya que en el anterior, pese a formar parte del gobierno municipal, sólo le tocó sustituir a Evencio Ferrero en dos días salteados. Claro que por delante tenía a Manuel Andrade Cristóbal, que no sólo le ha cedido su puesto como delegado de Urbanismo, sino también como primer teniente de alcalde. Pero Viña es un político atípico y poco dado a la ostentación, de manera que sigue ocupando su despacho en la oficina técnica municipal como si tal cosa. Allí lo encontramos ayer, preparando, por cierto, la documentación para renunciar a su plaza de docente para ocuparse únicamente de la labor municipal con dedicación exclusiva. En idénticos menesteres estuvo ocupada Belén Lendoiro Esmorís, que tampoco dará clase el año próximo, sino que se centrará en las áreas municipales de Cultura e Normalización Lingüística.
De veraneo. Mientras el alcalde de Carballo pasa sus breves vacaciones fuera del país, a su sustituto no le ha quedado más remedio que quedarse cerca de la casa consistorial. José Antonio Viña veranea este año en Malpica, por donde es frecuente verlo paseando desde hace ya algunas semanas. Como además hace buenas migas con el alcalde malpicán, José Ramón Varela Rey, en ocasiones incluso se van juntos a tomar unos vinos. El domingo de la semana pasada fueron vistos en la parroquia de Barizo, donde se celebraban las fiestas del Carmen, aprovechando la animación de la sesión vermú. Por cierto que allí se encontraron con otros dos compañeros de partido con cargo y que, además, son amigos desde hace muchos años. Con menos protocolo del que nos tienen acostumbrados, el subdelegado del Gobierno, José Manuel Pose Mesura, y el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, se pasaron también por el bar de la comisión. Seguro que pocas veces ha habido tanta acumulación de autoridades en una parroquia como Barizo. Ya se sabe que las fiestas y las amistades tiran mucho, hasta por los políticos.
Promesa cumplida. Hablando de políticos, aunque no se lo crean, algunos tienen la extraña costumbre de cumplir sus promesas electorales. Pero este caso es especialmente extraño, porque Roberto García, el portavoz del BNG de Malpica, ni siquiera está en el gobierno municipal. Acompañado por su compañera de filas Emma Abella, ayer acudió a la sede de la asociación de vecinos de Buño, a la que había prometido en plena campaña ayudar a mejorar la dotación de su biblioteca. Dicho y hecho. Después de unas cuantas gestiones, los nacionalistas malpicáns consiguieron reunir cuatro cajas de libros que van a formar parte de los fondos de la entidad, cuyos responsables, por supuesto, están plenamente satisfechos. Ojalá, pensarán, todas las promesas electorales acabaran igual.
Menuda fiesta. Y ahora un cambio de tercio. Los pequeños del Punto de Atención á Infancia (PAI) de Coristanco pasaron ayer una tarde inolvidable. Despidieron el curso con una fiesta y una merendola, aunque algunos son tan pequeñitos -incluso no han aprendido a caminar- que apenas se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo. De lo que sí se dieron cuenta fue de la presencia del fotógrafo, que algunos les hizo mucha ilusión, pero a otros no tanto, e incluso se echaron a llorar. Menos mal que por allí había alguna mamá dispuesta a consolarlos con gusanitos, palomitas y esas cosas que tanto gustan a los niños. Con ellos estuvieron también la concejala Clarisa Couto Castro, y sus profes, Olga Mallo, Sonia Puga, Lucía Velo y Susana Mosquera, que también van a disfrutar de unas merecidísimas vacaciones.