Reportaje | Campamentos de verano Sesenta y nueve chavales participan esta semana en el encuentro organizado por los departamentos de deportes de Cabana, Laxe, Malpica y Ponteceso
04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.«¡Agua, agua!», este era el grito de guerra de los 70 chavales, que pedían el líquido elemento como remedio para combatir el sol que ayer al mediodía caía a plomo sobre el campo de fútbol de Ponteceso. Estos niños participan en segunda edición de los Campamentos Costa Bergantiñá, organizados por los departamentos de deportes de cuatro concellos: Cabana, Laxe, Malpica y Ponteceso. Desde las diez de la mañana y hasta las 14.00 los monitores se encargan de vigilarlos y divertirlos con juegos varios multideporte y otras actividades lúdicas. El campamento comenzó el martes, en la playa de Malpica, mañana los chicos irán a Cabana para practicar piragüismo y las actividades finalizarán el viernes, con un acto de clausura en la piscina descubierta de Laxe, donde recibirán una merienda y un polo de la asociación bergantiñá a modo de obsequio. Encuentro internacional La mayoría de los asistentes llegaban procedentes de los cuatro concellos organizadores, pero uno de los muchachos destacaba por su origen. El pequeño Cayetano Penny, arribaba a la localidad gallega procedente de Missouri, Estados Unidos. Pasa las vacaciones en la comarca porque sus abuelos son de Ponteceso. Tiene sólo seis años y se entiende de maravilla con los demás niños, aunque está mas cómodo hablando en inglés que en español. «Intentamos mezclar un poco a todos los chavales, para que se relacionen entre ellos, si no sólo estarían con los de su zona y la intención es que hagan nuevas amistades, además de que se diviertan» manifiesta Loli Hortas Valeiro, una de las monitoras. Visto el éxito de la actividad, la intención desde la asociación es repetir el que viene. Su próxima idea, sin embargo, no se ha hecho esperar tanto, ya que durante la última semana del mes de julio echará a andar la primera edición de un campus de fútbol también de la mano de Costa Bergantiñá. Así, pues, estos 69 chicos de entre siete y 14 años podrán seguir disfrutando del sol y gritando y pidiendo «¡Agua, agua!» cuando las temperaturas lo exijan.