«Nosotros vivimos de y para solucionar la lista de espera»

R. Domínguez A CORUÑA

CARBALLO

CÉSAR QUIAN

Entrevista | Antón Fernández García No pasan dos días sin que un trasplante haga movilizarse al Canalejo. Al frente del dispositivo vital está un médico que conoce también el reverso de la esperanza

17 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?ntón Fernández (A Coruña, 1960) es el nuevo jefe de la Oficina de Coordinación de Trasplantes del Canalejo, cargo que ocupaba el recién nombrado gerente, José García Buitrón. Coruñés y médico de familia (y urgencias) de toda la vida, conoce el rostro del que espera cuando se le dice que ha aparecido un órgano, pero también el del amigo al que hay que anunciarle que, esta vez, el donante es su hijo. -He entrevistado dos veces a la misma familia. Perdieron a dos hijos de 16 años en accidente de moto con un par de años de diferencia. -Su trabajo ahora cambiará. -Desde el 94, cuando empecé en Urgencias con los donantes a corazón parado, he podido hacer 300-400 entrevistas. Lo más duro es asistir a las familias con todo el cariño, pero la máxima profesionalidad. Hay que mantener la cabeza fría, a pesar de la implicación en el dolor de los demás. Quiero seguir participando en todo eso, en toda la actividad. -Pero le han nombrado jefe. -Y estoy muy contento. Lo primero que tengo que hacer es dar las gracias y, en este caso, a Buitrón por confiar en mí. Todo lo que sé, lo poco que sé, lo aprendí de él. Me siento muy contento, es un reconocimiento a los años que llevo dedicado a esto. Me siento cómodo y contento. -El hospital tiene todos los programas de trasplante. Ahora, se pone en marcha una unidad de cirugía hepatopancreática que hay que dotar con un quirófano y que permitirá tener una unidad de trasplantes con actividad dentro de la jornada ordinaria, de mañana. Además, tenemos en mente programas de control de calidad, pero nuestro objetivo indispensable es mantener la actividad. Nosotros vivimos de solucionar la lista de espera, y para solucionarla. Tenemos que seguir haciendo todos los trasplantes que podamos y tener todos los donantes posibles. -Reducir las negativas. -Han descendido progresivamente en los últimos cinco años, pero todavía un 21,5% de las familias se niegan a donar los órganos de sus seres queridos cuando fallecen. Aún estamos seis puntos por encima de la media española. -Parece contradictorio cuando el Canalejo lleva años entre los primeros de España en trasplantes. -Sí. Hacemos entre 180 y 200 cada año. Las comunidades más pobres y con menor desarrollo social y cultural donan menos. Además, Galicia tiene un nivel de cohesión bajo, y la donación no es más que una expresión de ello, por la dispersión y el envejecimiento. Y tenemos una cultura de la muerte muy fuerte... Son múltiples factores y corregirlos tiene que ver con el paso del tiempo. -¿Y en tejidos? -Tenemos todos los programas, funcionamos como banco de tejidos para toda la comunidad. En el último año y medio hemos reincorporado la piel y la membrana amniótica. Tenemos proyectos en cul tivos, en concreto de queratinocitos para grandes quemados y de células limbares para patología ocular. -El apoyo se presupone. -Siempre nos hemos sentido apoyados, nunca nadie le ha dado la espalda a los trasplantes, pero claro, estamos muy contentos de que hayan elegido a alguien de este mundo para la gerencia. Con Buitrón, nos sentimos aún más respaldados. Además, creo que representa lo que somos los que nos sentimos del hospital. Es uno de nosotros. Nadie mejor. Conoce la organización, es capaz de tener ideas nuevas e ilusionar.