El Concello de Carballo remitió a la Xunta a principios del 2005 la memoria correspondiente a la instalación de una red de colectores que daría servicio a todos los núcleos de la franja costera y que se complementaría con dos depuradoras, una en Arnados y otra en Pedra do Sal. El año pasado se intensificaron las gestiones entre el gobierno municipal y distintos representantes de la Administración autonómica para paliar una de las principales carencias de la zona costera, y, en especial, de una playa que recibe miles de visitantes cada verano y que carece de cualquier tipo de sistema de tratamiento de sus aguas residuales. En noviembre, tras una entrevista en Augas de Galicia, el organismo dependiente de la Consellería de Medio Ambiente expresaba, de forma verbal, su compromiso de colaborar con un millón de euros. Pero el gobierno carballés siguió insistiendo para conseguir la financiación total de la obra. En estos momentos están construidos tramos de alcantarillado en Imende-Pedra do Sal y Rapadoiro (Noicela), Castrillón (Lema), Nétoma y Razo da Costa (Razo), Rebordelos, y Castelo (Vilela), las cinco parroquias costeras, y el Concello adquirió terrenos para varias depuradoras.