Reportaje | La mayoría de entidades gallegas están regidas por trabajadores de la zona De Ginebra a Liechtenstein, de Zug a Lucerna, es extraña una entidad de emigrantes en la que no estén involucrados vecinos de la comarca
26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a Costa da Morte es la principal comarca española de aporte de emigrantes a Suiza. Tiene el 40% de todos los de la provincia de A Coruña, que a su vez tiene la mitad de todos los de la comunidad, que es la principal de España, también con un 40%. Y esto se nota. Aquí, en el aporte de divisas durante décadas, la arquitectura de algunas casas, los innumerables rótulos comerciales con topónimos helvéticos, en las líneas de autobús o taxi que enlazan la comarca con Ginebra y Zurich... Y allí también se nota. Se notó más en los momentos álgidos (la emigración decrece, sobre todo en la parte alemana), pero la huella pervive. Basta echar un vistazo a las guías telefónicas para encontrar apellidos familiares. O manejarse por empresas municipales, de la construcción, en fábricas. Casi treinta Y en los centros gallegos. Es sabido que, a lo largo de los 41.000 kilómetros de la geografía suiza (como Extremadura), brotaron por todas partes. En un recuento minucioso, aparecen casi treinta. Pero la realidad es que con funcionamiento constante, con organización de actividades -más allá de las reuniones de los socios para hablar o ver partidos, que también está bien- son muchos menos. Lo sabe cualquiera que conozca este pequeño sector, y lo cuenta Pedro Hombre Pombo, natural de Malpica , presidente de la Federación de Sociedades Galegas en Suiza, país en el que lleva más de treinta años, y responsable del Centro Galego de Zug. Es uno de los representantes destacados de la emigración gallega en el Suiza, y sin duda estará presente en la reunión que mañana domingo se celebrará en Berna con representantes de la Xunta para tratar sobre diversos aspectos del retorno. Berna y Ginebra En Berna, precisamente, la presencia gallega en las rectoras de centros también es destacada. O al menos lo fue. La entidad principal, que tiene 37 años de vida, estuvo dirigida buena parte de este tiempo por Francisco Areosa, de Bértoa -Carballo. Hace dos años, tomó el relevo José Antonio Costa Abelenda, de Coristanco , y hace un año lo sustituyó otra persona, ajena a Bergantiños. Sigue, eso sí, la que era vicepresidenta, natural de A Laracha . Y para veteranía, la del centro A Nosa Galiza, de Ginebra. Este mismo mes de enero acaba de cumplir 40 años, es el centro más veterano del país, y la dirección está preparando diversos actos hasta el 15 de diciembre. A Nosa Galiza es toda una leyenda transalpina, siempre con la apuesta principal de la cultura como filosofía de trabajo. El presidente es, desde hace un mes, un vecino de Melide. En su directiva figura José Loureiro, de Carballo (encargado de fiestas) y Manuel Calviño, de Tordoia . En la ciudad ginebrina funciona, desde el 73 (cuando se escindió de la anterior), la Irmandade Galega. El presidente, desde hace siete años, es José María López Castro, de San Román de Cabovilaño- A Laracha, 30 de sus 54 años de emigrante, hostelero, responsable de la pizzería Alfredo. No muy lejos de la capital de los relojes, en Lausana, la ciudad olímpica, funciona el centro A Roda. Su responsable es Miguel Santos Suárez, de Lamas-Zas . Tiene 45 años, lleva 27 en el país y 14 como presidente de la entidad. Son más de cien socios, con mucha gente joven y una agrupación folclórica importante, de setenta miembros. Para agrupaciones de este tipo, además de las ginebrinas de A Nosa Galiza, que son verdaderas instituciones (cumplen este año un cuarto de siglo), están las de Sementeira de Basilea. Ramón Carreira Collazo, de Oza-Carballo , es su presidente desde hace más de una década. Lleva más de treinta años en el país, casado con una mujer suiza, con los hijos estudiando. No pertenece a ese grupo que ahora regresa en masa, aprovechando el reintegro del segundo pilar. Carreira piensa que muchos de los que lo hacen tal vez se arrepientan. Carreira destaca la integración plena de la entidad que dirige -aunque enfatiza que no es una asociación presidencialista, sino que todos deciden, y que políticamente son independientes- en la ciudad. Que trabajan mucho. Que celebran numerosas actividades, que colaboran con A Nosa Galiza. Sementeira, por cierto, fue fundada por un muxián , Bautista Pose Paz, hoy edil del BNG en Muxía. Bautista fue su primer presidente. Como las demás entidades, muchos de los socios proceden de la provincia de A Coruña y de la Costa da Morte. La lista, en fin, es mucho más larga. El centro de Lucerna estuvo regido por un natural de A Laracha hasta hace dos años. El responsable del de Delemont, Luis Lema, de A Ponte do Porto , lo es hasta mañana. Dimite y habrá elecciones. Hay directivos en los grupos de Zurich. El centro Santiago Apóstol de Liechtenstein está al mando de un vecino de Ozón-Muxía, y los miembros son de la zona. El Tordoia, que capitanea Antonio Otero, de Cabaleiros , es multitudinario. A su local, situado en Ginebra, acuden muchos de Cerceda , que también están agrupados. Suiza, en fin, mantiene muy alto el sentimiento de la Costa da Morte.