ARA SOLIS | O |
16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.UN AÑO nuevo ha comenzado, y como todos los que empiezan viene cargado de buenos propósitos. Siempre hay algo que queremos hacer, alguna tarea nueva que queremos emprender o algo que siempre hemos tenido intención de conseguir algún día que nunca llegaba. Así que cada año por estas fechas se produce como un punto de inflexión en nuestras vidas, cargadas de proyectos y de energías para llevarlos a cabo. Y es que éste parece ser el momento que todo el mundo elige como punto de arranque para todo aquello que se acaba posponiendo por falta de tiempo o, en muchas ocasiones también, por falta de ganas. ¿Habrá alguien que no se haya propuesto una meta para este nuevo año? Entre las intenciones más comunes están la de ponerse a dieta, sobre todo para perder los kilos ganados en los atracones típicos de la Navidad y de los que casi nadie ha escapado. A éste se suele añadir el de empezar a ir al gimnasio para ayudar a bajar esos kilos y, ¡cómo no!, para mantenerse en buena forma y recuperar la figura perdida. Aunque estemos en pleno invierno, casi sin darnos cuenta llegará el buen tiempo y con él, el momento de ir a cualquier playa de A Costa da Morte a lucir tipo. Sin embargo, son pocos de estos planes los que llegan a buen puerto, a veces por falta de tiempo o por exceso de trabajo y otras porque las energías y buenas intenciones que tenemos a principio de año se van disipando conforme transcurren los meses. Otro de los deseos de todos los años es dejar de fumar, pero son muy pocos los que tienen la fuerza de voluntad suficiente para no volver a caer, por no hablar de los que se quedan sólo en las intenciones. No falta quien afirmaba rotundamente que iba a dejarlo a partir del día 1 de enero y que ya se enciende el cigarro de después de comer.