El pulso de la Costa da Morte Familiares y autoridades locales arroparon a la vecina más veterana de Ponteceso, Josefa Canto Martínez, en la celebración de su 103 cumpleaños
16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La longevidad de la que hacen gala muchos habitantes de la Costa da Morte volvió a quedar ayer de manifiesto con la celebración del cumpleaños de la vecina más veterana de Ponteceso, Josefa Canto Martínez, que disfrutó de su 103 aniversario arropada por su numerosa parentela y las principales autoridades locales. El regidor, José Luis Fondo Aguiar, y el teniente de alcalde José Manuel Nuñel se acercaron hasta el hogar familiar de Corme Aldea para felicitar a Josefa, probar la tarta una vez que hubo cumplido con el ritual de apagar las velas y obsequiarla un ramo de flores y una placa conmemorativa. Tampoco se quiso perder la fiesta el director de la Banda de Música Eduardo Pondal, Suso Méndez, que fue el encargado de amenizar la velada con su acordeón. Pesca a lo grande Alguna gente que no es aficionada a la pesca tiene tendencia a pensar que se trata de un deporte aburrido y desprovisto de emociones, pero esta creencia se viene fácilmente abajo al contemplar ejemplares como el que capturó recientemente en aguas de de la playa de Razo Gonzalo Parafita, propietario de la tienda de artículos de pesca Carballo Atlántida. Un cuarto de hora de tira y afloja fue el tiempo que necesitó para conseguir hacerse con una enorme lubina, capturada con ayuda de un señuelo en forma de pez y que arrojó en la báscula un peso total de 9,3 kilos. También hay quien imagina la caza como una actividad sacrificada y cansada que exige madrugar para recorrer los montes al acecho de piezas que no siempre acuden a la cita, pero es poco probable que alguien pueda permanecer impasible si se topa con un animal como el que se encontró y abatió un aficionado de A Ponte do Porto, Alejandro Ferrín Insua, hace unos días en tierras de la localidad pontevedresa de Lalín. Este cazador, ex profesor de gaita en el Concello de Camariñas y miembro del grupo Ventiños da Ponte, demostró que la música no está reñida con el deporte y puso a prueba su pericia con la escopeta disparando con éxito contra un soberbio ejemplar de jabalí de 155 kilos de peso. Que la diversión no es incompatible con el aprendizaje y las manifestaciones artísticas es algo que han tenido ocasión de comprobar el grupo de niños del municipio de Coristanco que han participado en las actividades organizadas, un año más, por el Ayuntamiento. Un total de 72 pequeños y adolescentes -de 3 a 13 años- son los autores de las figuras de cartón, barro o escayola y de los dibujos con los que algunos de ellos posan orgullosos en la fotografía. Por su parte, las monitoras Fina Follente y Sandra Ferreiro han sido las encargadas de enseñar y orientar a los jóvenes artistas en esta faceta creadora.