BERRO SECO | O |
13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.LAS estadísticas son tercas. El Fisterra sigue siendo pobre, tan o más pobre que el más pobre de Galicia. Instituciones y organismos públicos tienen que volcarse con la comarca más deprimida de la Costa da Morte. Pero también los políticos locales. El voto a cambio de farolas, licencias y atajeas debe pasar a la historia. Es hora de hacer políticas. No sólo se trata de llorar y de pedir. Hay que actuar.