Alberto Sueiro acusa al gobierno local de entregar «suelo público al capital» El alcalde espera la valoración de los técnicos y califica la polémica como «moi precipitada»
11 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El PP se encargó de despejar ayer la incógnita sobre la distribución interior del futuro edificio comercial de la plaza del Concello de Carballo. El representante popular en la mesa de contratación explicó en rueda de prensa a qué usos se destinará cada una de las tres plantas del edificio. En la baja o semisótano, con acceso directo desde la plaza, se ubicarán los placeros. En la propuesta presentada por la UTE Aldesa Construcciones-Inversiones Benal no se especifica el puesto concreto que ocupará cada concesionario, pero sí se ofrece una distribución por sectores de actividad. En conjunto, el espacio destinado a las tiendas ganará algo más de 60 metros. El primer nivel se destina a una mediana superficie comercial de alimentación «explotada por una sola empresa», según consta en la propuesta. En definitiva, un supermercado con 1.456,90 metros cuadrados de superficie útil, lo que confirma una de las hipótesis más consistentes que se venían barajando desde que comenzó el proceso. Otras de las que sonaban con más fuerza, como la implantación de una conocida cadena textil o la creación de un centro de ocio, se han quedado en meras conjeturas, ya que los 1.568 metros cuadrados de la planta alta del edificio se destinarán a oficinas y despachos profesionales. El portavoz del PP, Alberto Sueiro, puso en duda la utilidad del futuro complejo como «locomotora» del centro urbano carballés, puesto que, desde su punto de vista, el Ayuntamiento se limita a «promover el alquiler inmobiliario». Pero la polémica no está tanto en el proyecto en sí como en el pago en solares de la aportación municipal. Sueiro fue tajante: «La izquierda progresista favorece la entrega de suelo público al capital. El mundo al revés». El alcalde, por su parte, califica como «moi precipitada» toda la polémica surgida en torno a esta cuestión. «Son os técnicos -dijo- os que teñen que decidir se o prego permite ou non permutar. Pode ser que non, e daquela esta polémica no tería sentido, e se é que si, o Concello terá que ver se a oferta é de interese ou non». Sobre el papel que cumpliría el edificio comercial y de servicios, Ferrero apuntó: «Temos que buscar que a ese espazo comercial e que ao centro veñan visitantes». El alcalde espera que las aportaciones técnicas mejoren el proyecto final.