En directo | Día de difuntos Hay vida arquitectónica en las nuevas necrópolis de la Costa da Morte más allá archifamosa y nonata de Fisterra. Las novedades del último año marcan tendencias
01 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?n la Costa da Morte -en realidad, en Galicia- siempre han gustado los cementerios de tallaje clásico. En los apenas 200 que caben en las 156 parroquias de la zona, la diversidad es escasa. por eso, cuando nace un enfant terrible como el de Fisterra -que aún no ha nacido del todo, y ya van ocho años con el tema- da tanto que hablar, y en muchos casos, incluso muy bien. A la gente le gusta la arquitectura básica, ángulos rectos, moldes prácticos. Las discusiones suelen darse por la propiedad del suelo o las gestiones posteriores, y ahí sí que la comarca es rica en escenarios: vecinos que demandan a los promotores, promotores a los vecinos, vecinos a los vecinos... Es la idiosincrasia de la muerte en el tiempo de la vida. No obstante, y Fisterra aparte, surgen de vez en cuando propuestas interesantes. Hace un año se inauguraba el pequeño cementerio parroquial de O Allo, en Zas, copiado y adaptado de uno de O Incio, en Lugo. Esencia rural para la época contemporánea. Y en otro año es probable que estén en marcha las obras del municipal de Dumbría, curiosa propuesta de la arquitecta Rosana Pichel. Muy geométrica, con techo de metacrilato y accesible división de los panteones en ocho módulos.