Crónica | Ocio y comercio en Carballo La pasarela del CCB-Haley mostró ropa y detalles para todos los gustos y bolsillos, tuvo ritmo y música, sorprendió con las coreografías y, claro, abundaron las bellezas
07 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Tantos ingredientes tenían que tener un respaldo del público, y lo tuvieron: unas setecientas personas, sin entrar en precisiones matemáticas: 250 sentadas, unas 300 rodeando la pasarela de pie, y el resto, o más atrás, o en el espacio del bar. Todas pudieron ver -unas mejor que otras- durante una hora el desfile de modelos organizado por el Centro Comercial Bergantiños-Haley. Una espectáculo con mucha luz, porque lo visual es lo que manda, y mucho sonido, con música pegadiza para acompañar los ojos. Desde el principio, una sorpresa anunciada: ocho chicas y ocho chicos, de negro ajustado y riguroso, salen al escenario y empiezan a contonearse al unísono. No era un tic, sino el trabajo de Jasser Keitia, un coreógrafo cubano que estuvo en Tropicana y que baila, como se pudo ver, entre muy bien y excelente, una cosa media. Sería por el baile por lo que algunas jóvenes acompañaron sus breves pases con gritos de admiración. Es sorprendente, o no lo es: aunque la misión de una pasarela no es que el público alabe sonoramente («¡uauuuuhh!») las cualidades físicas o de movimiento de los modelos -son guapos y están bien, es obvio, sería hacer de la necesidad virtud-, la realidad es que ellos fueron más piropeados que ellas . Cuestión que daría para un interesante debate, pero no es el caso. De cualquier modo, y como sí es norma, los mayores aplausos fueron para los niños y las niñas, mitad ternura, mitad admiración por su saber estar, y mucha parte las familias, a las que naturalmente se les cae la baba. Y a quién no. Marina Cancela, la presentadora, iba dando paso a unas y a otras tiendas con desparpajo (sinónimo de profesionalidad) y hasta interactividad con el público. Un paseo, una pregunta, una broma. Pasaron, en fin, las prendas y artículos de Pieles de Mallorca, Deportes San Remo, Costura y Diseño, Floky, Versus, Joyería José Luis, La Tienda Roja, Isabel Rodríguez, Idea Carballo, Kokoblue, Latex, Don Vaquero, Chus Aldrey, Garrote y Red Com. Los y las modelos -entre ellas , la carballesa Jessica Fraga- bailaron al ritmo de Abba, de George Michael, de Madonna. Lorena Mato Pardo, además, se marcó unos movimiento a lo Shakira, caderas incluidas -si no, no sería Shakira- que epataron a parte del personal. Y los pases de tallas grandes, para terminar, largamente ovacionados. No sin motivo: viva la personalidad. El año que viene, más.