Sobre el Almacén Temporal Centralizado (ATC)

JUAN FRANCISCO PÉREZ FERREIRO

CARBALLO

TRIBUNA ABIERTA | O |

08 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

QUISIERA HACER algunas puntualizaciones sobre frases y comentarios que se me achacan en algunos foros y medios de comunicación. En concreto, sobre una frase que ponen en mi boca: «... la puerta no está definitivamente cerrada¿». Esta frase nunca la dije, así como cuando escriben «...me gustaría tenerlo -se refieren al ATC- porque creo que es seguro». Más de lo mismo. Lo explico: el 27 de julio salió en diversos medios un anuncio de la Comisión interministerial ATC, del Ministerio de Industria, sobre una oferta pública a los ayuntamientos que quieran ubicar en su territorio un ATC. Ese día, después de leerlo en un periódico, recorté la hoja con intención de presentarla al grupo de gobierno en una reunión que teníamos al día siguiente, como creo que debo hacer cuando sale una noticia de tal magnitud y relacionada con la delegación que represento, Industria. En este caso, no cuesta nada plantear un tema, el que sea, y si no es conveniente o viable, rechazarlo. Pero creo que ninguna cosa es mala en sí misma y todas deben ser susceptibles de estudio o análisis. Comenté el anuncio en la reunión con los demás concejales, y la reacción, en general, fue de olvidarse del asunto. No convenía. Aunque esa misma mañana ya había solicitado a la comisión interministerial una ampliación de la información publicada, en ese momento decidí que no había que seguir con este tema. Carpetazo. Recibí la información solicitada el 8 de agosto. La leí y la guardé. No hice ningún comentario con nadie. De ningún tipo. Si tuviese alguna intención de seguir con esta cuestión, después de recibir la citada información lo comentaría con alguien, pero no lo hice. Lo que significa que «la puerta quedó definitivamente cerrada», y que «no me gustaría tenerlo, porque, si no, seguiría dándole vueltas al tema». En una web de Carballo se plantean esta pregunta: «¿Cómo puede un concejal por su cuenta y riesgo tomar una iniciativa así?». Contesto: ¿Acaso pedir a un ministerio que amplíen una información es una actitud peligrosa que pone en peligro un pueblo? ¿Se necesitan un mínimo de 12 personas cualificadas, en lugar de un «concejal por su cuenta y riesgo», para pedir dicha información? ¿Cuál es el problema? En general, creo que cuanta mas información, mejor. Menos riesgos al plantear temas peliagudos, y las cuentas siempre salen mejor. La información es el antídoto natural contra la ignorancia. Conviene tener, cuanta más, mejor: sobre cosas buenas, porque se les sacará mas provecho, y sobre las malas, porque nos será mas fácil evitarlas. Todo esto debería hacernos reflexionar sobre el desconocimiento que, en general, tenemos sobre temas tan importantes como es una de las fuentes de energía mas polémicas que existen: la nuclear. Sería bueno que surgiera un debate, a todos los niveles, que nos ayudara a clarificar las ideas sobre este asunto, y a perder los miedos a lo desconocido, y así, afrontar cualquier discusión con la serenidad que esto requiere. Si me permiten, les dejo para que le den vueltas una noticia publicada el día 7, en un diario gallego: «De 65 peticiones, solo Carballo y un pueblo zamorano han demandado información sobre la planta, sin tener una central nuclear cerca».