Aflojando la cartera

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PARECE QUE en este país todo se arregla aflojando la cartera. Que viene un petrolero a ponernos color carbón, pues nada, unos furgones de billetes y todos tan contentos. Que los amantes de la gasolina andan inspirados y convierten los bosques en ceniza, pues lo mismo, más dinero para todos y que reine la alegría. Que se acaba el pulpo: dinero. Que una plaga arrasa los campos: dinero. Que cierran los astilleros: dinero. Esa especie de bálsamo milagroso que son los cuartos, no nos engañemos, no sirve para curar la enfermedad. La pasta alivia los síntomas, pero el mal sigue ahí. Por mucho que pague el Estado, los montes seguirán quemados y el chapapote en el mar. Es más, con las lluvias de cuartos se crean malos hábitos si no van acompañadas de nada más. Hundir otro petrolero para alguno sería deseable, aunque no fácil. Quemar de nuevo el monte se antoja bastante más sencillo.