Pueblos limpios

| A. MARTÍNEZ |

CARBALLO

LA LIMPIEZA no es el punto fuerte de los ayuntamientos de la Costa da Morte. A diario se reciben quejas sobre vertidos de aguas residuales en el puerto de Fisterra -recién reinaugurado , por cierto, por el presidente de la Xunta-, acumulación de basura en los contenedores del municipio de Malpica, vertederos incontrolados en Coristanco o Camariñas, marquesinas rotas durante meses, señales pintadas y todo tipo de consecuencias de la carencia de infraestructuras y servicios, por un lado; de la falta de conciencia cívica, por otro, e incluso del vandalismo. Cuando la población es tan dispersa y el territorio tan amplio, probablemente no será demasiado fácil estar pendiente de estos detalles , pero las Administraciones locales deberían hacer el esfuerzo -igual que lo hacen para otras cosas- si realmente quieren tener pueblos de los que se pueda presumir.