Educación ha tenido que rebajar el umbral mínimo de matrículas para mantener la oferta Los institutos dan charlas e incluso pagan anuncios para intentar alcanzar el mínimo de plazas
29 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Los institutos de la Costa da Morte afrontan los preparativos del próximo curso con la preocupación de no saber si conseguirán los alumnos necesarios para conservar los ciclos formativos y la incertidumbre de desconocer los criterios que Educación empleará para decidir su continuidad. Lo que sí está claro, según explica Elena Conde, profesora del Terra de Soneira (Vimianzo), es que pese, a la rápida inserción laboral de estas especialidades, los estudiantes optan por solicitarlas en A Coruña o Santiago, donde la oferta es más variada y atractiva. Esta situación obliga a los responsables de los institutos a buscar alumnos por los municipios próximos, organizando charlas informativas, e, incluso, en casos como el del Isidro Parga Pondal (Carballo), anunciándose en la radio para tratar de cubrir las plazas. Además, ha forzado a la Xunta a rebajar el listón de diez matriculados que exigía a los centros para seguir costeando un ciclo. Falta ahora por saber cuál será el nuevo mínimo, ya que las comunicaciones al respecto hasta la fecha han sido extraoficiales y divergentes. A los directores de algunos institutos les han informado que bastará con cuatro matrículas, pero a otros les han dicho que harán falta seis o siete. La directora del Agra de Raíces (Cee), Maribel Lado, espera cubrir las plazas con alumnos llegados de los municipios limítrofes, pero Conchita Pazos, jefa de estudios del IES Ponteceso, apunta precisamente a esa movilidad como el principal factor que explica el éxodo de alumnos fuera de la comarca. «Postos a ter que desplazarse, moitos prefiren ir a Santiago ou A Coruña que vir aquí», asegura. Otro aspecto, señalado por varios directores es que la oferta de ciclos en la zona es demasiado limitada y rígida, lo que provoca la saturación del mercado y el desinterés de los alumnos. Además, creen que Educación no tiene previsto hacer cambios sustanciales a corto y medio plazo por su elevado coste económico.