BERRO SECO
15 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ESTE AÑO, más que nunca, ha quedado demostrado que la Costa da Morte actúa como un imán sobre los turistas. Vale que el buen tiempo ayudó, pero aún ayer, día en el que la lluvia hizo acto de presencia, la comarca estaba abarrotada. Queda claro que no hace falta más publicidad, que la zona se vende sola y que el boca a boca vale más que mil anuncios. Lo que no vale es que los turistas que llegan a la Costa da Morte se encuentren año tras año con los mismos problemas: falta de urinarios públicos, inexistencia de indicadores -seguro que todavía hay algún guiri buscando su destino-, servicios de hostelería pésimos -no todos, pero aquí siempre pagan justos por pecadores-, unas carreteras que dan la risa -todas- y, en general, una imprevisión alucinante. A ver si, de una vez por todas, alguien se da cuenta de que los turistas no quieren folletitos, sino buenos servicios.