La gran apuesta por el mar

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

NO ES por hablar de política, pero es que durante unos cuantos años los hubo que se llevaba las manos a la cabeza con lo que hacían los unos, que por entonces mandaban. Y tal vez tuvieran razón a la hora de mesarse los cabellos quienes los criticaban. Hace ya años que el mar va de mal en peor. Básicamente, se está acabando. Y cualquiera puede constatar que sigue acabándose con la misma celeridad. Al menos a la Costa da Morte no ha llegado medida alguna -miento, se echaron al mar unos alevines de rodaballo-. Si antes intentaban mejorar el sector con la fantástica idea de llenarlo de nuevas lonjas, ahora sencillamente no hay nada que permita ver que en la comarca se ha emprendido un camino para mejorar sustancialmente la bajura. Que se sepa, a los marineros no les ha cambiado la vida. Sería interesante empezar a percibir síntomas de cambios. El tiempo de prueba ya pasó.