BERRO SECO
07 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.HACE AÑOS que desde la comarca se habla de la necesidad de ejercer una discriminación positiva en la Costa da Morte con respecto a otros lugares. Lo demandaban así los políticos de todos los colores, que entendían que los años de atraso y abandono inversor deberían verse, en algún momento, recompensados. Pero pasó el Prestige, se apagó el eco de las promesas y seguimos igual, con unas farolas y unos parterres más en tres puertos y con una autopista de mullidas palabras que lamentablemente no sirve para nada. La Costa da Morte nunca fue objeto de discriminación positiva alguna. Ni para la creación de puertos deportivos, ni para fomentar la educación ni para mejorar en nada. Está más que claro que el Gobierno autonómico ya no considera la modernización de la zona una prioridad. Así que, como siempre, habrá que seguir viviendo en desventaja.