El aerosol en particular y la pintura en general son las principales herramientas de los vándalos de la Costa da Morte, pero no es el único, porque para algunas de las acciones que se han producido recientemente es necesaria maquinaria o mucha dedicación. En cuanto a las «pintadas», están tan generalizadas que ya ni siquiera llaman la atención de los transeúntes. El tema que se trata en estos escritos es lo que suele determinar la duración de su presencia en las paredes o en otros objetos. Las cuestiones personales o política son las que antes se borran, en tanto que las de contenido más festivo se suelen mantener en el tiempo. Nada se libra del «spray». Está en contenedores, paredes, vallas, papeleras, árboles, la calzada, las aceras y cualquier otra superficie. Otro tipo de atentado habitual es la colocación indiscriminada de carteles . Se trataría de un tipo de vandalismo organizado y con fines publicitarios, pero que todos los años causa estragos en contenedores y marquesinas, que son los elementos del mobiliario urbano más utilizados. Las áreas que más padecen la acción de la pintura y de otros daños suelen ser las que se utilizan para el botellón. Suelen ser espacios recreativos y cuanto más alejados estén de las viviendas más indefensos de encuentran. La situación es especialmente grave en el área de A Rocheira, en Coristanco, cuyo alcalde confiesa gastar al año unos 70.000 euros en abonar desperfectos. Otros seis mil fue lo que le costó al Concello de Malpica recuperar la zona de San Adrián tras el asalto de los vándalos y más o menos lo mismo se gastó el gobierno local de Muxía con el entorno de la Barca. Buena parte de este dinero, sobre todo en el caso de Coristanco, no sólo se debe a la reposición del mobiliario dañado, sino también al robado, ya que las sustracciones de material público son bastante frecuentes y se confunden con el vandalismo. Ello es debido a que casi siempre el importe del daño causado es casi igual o superior al de lo robado. En el Concello de Zas, por ejemplo, denunciaron sustracciones por 30.000 euros en el transcurso de un solo año.