PASABA POR AQUÍ
10 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EL ASUNTO del proyecto (real o imaginario) del mercado y el jardín de Carballo dejaría de tener tanta repercusión si en el casco urbano tuviéramos más zonas en las que los vecinos pudiéramos comunicarnos y convivir. El invierno y la popularización de los ordenadores están provocando que los temas que antes se dirimían en las tabernas o en la plaza ahora se traten en Internet. El que discutía tenía cara y uno, aunque disintiera, acababa por apreciar a su contrincante porque se acordaba de su familia, lo que también ocurre con los llamados blogs , pero de otra manera. El caso es que tener un mercado grande o pequeño, alto o bajo resulta que no es tan importante si no es por la posibilidad de perder un espacio, el jardín, en el que comunicarse de forma natural y sincera. Sin ese escenario lo que es Carballo como pueblo tolerante también puede ser demolido.