Historias de una iglesia

La Voz

CARBALLO

El pulso de la Costa da Morte El final de la restauración del templo de San Xoán de Cambeda reunió a cientos de vecinos, entre ellos el mayor de la parroquia, que ya ha cumplido cien años

20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio , y varios sacerdotes de la comarca oficiaron el pasado domingo una misa muy especial en la iglesia de San Xoán de Cambeda, en Vimianzo. El templo, que volvía a estrenarse tras las obras de restauración, lucía precioso y abarrotado de fieles que admiraron los trabajos realizados durante los últimos meses y financiados gracias al apoyo de la Consellería de Cultura y, sobre todo, de los parroquianos, que no dudaron en rascarse el bolsillo para que su iglesia volviese a estar como nueva. Allí estaban, como no podía ser de otra forma, el párroco de Vimianzo, Ramón Álvarez Baliña , y el alcalde, Alejandro Rodríguez Lema , pero también había muchos vecinos desconocidos. Entre ellos, les cuento la historia de dos parejas. La primera, la de Manuel Pose Calo y su esposa. Manuel, que ya ha cumplido los cien años y es el hombre más mayor de la parroquia y todavía conserva una memoria envidiable, ya que él fue el encargado de agradecer la visita del arzobispo con una composición poética. También asistieron a la misa Alejandro López y Elena Olveira , que llevan casados 62 años y demostraron que las flechas de San Valentín no son algo pasajero y que es verdad eso de que el matrimonio puede ser para toda la vida. A Medoña Lo que también esperamos que sea para toda la vida son los conocimientos que los chavales del obradoiro ocupacional A Medoña están recibiendo en Cabana. Los chicos, que participan en una iniciativa pionera financiada por el proyecto Singra de la Cruz Roja, fueron visitados el viernes por el alcalde cabanés, José Muíño Domínguez , el mismo que meses antes les animaba a aprovechar esta oportunidad única. Les aseguraba entonces que en el grupo, a pesar de no ser muy buenos en los estudios, no había ningún fracasado. Y acertó, hoy los chavales son casi unos expertos en carpintería. Así que, desde aquí, felicidades para los chicos y para el alcalde todo el equipo del taller ocupacional, por confiar en ellos y demostrarnos a todos que tenían razón cuando aseguraban que allí no había ningún fracasado. Laconada La misma confraternidad que puede hay entre estos chicos se vio el domingo en la comida que celebraron los miembros de la comisión de fiestas de Buño. Las casi 250 personas que asistieron disfrutaron de una abundante laconada. Como no podía ser de otra forma durante estas fechas.