Reportaje | Obradoiro ocupacional A Medoña Once jóvenes de la localidad participan en un proyecto municipal pionero que combina las clases de apoyo con el aprendizaje del oficio de carpintero
18 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?unar la obtención de una educación básica con los conocimientos para el acceso al mercado laboral son los dos objetivos centrales de una iniciativa pionera puesta en marcha por el Concello de Cabana, con la colaboración del proyecto Singra de la Cruz Roja, y que desde el mes de octubre reúne a una docena de jóvenes en el obradoiro ocupacional A Medoña. Las clases de apoyo para ayudar a aquellos alumnos que tienen más problemas en los estudios o a los que quieren sacar el graduado escolar son el primer eje de este programa coordinado por José María Varela y en el que participan activamente la pedagoga y la técnico de empleo del ayuntamiento cabanés, Sandra Albor y Silvana Facal. Ellas se encargan, junto con tres trabajadores del Plan Labora, de la parte docente, mientras que la responsabilidad del apartado laboral recae sobre Andrés Manteiga, que enseña a los jóvenes a trabajar la madera confeccionando paneles informativos y mobiliario urbano que próximamente serán repartidos por todo el municipio para dar servicio a los vecinos y visitantes. La buena respuesta y las ganas de aprender son los aspectos más destacados por los responsables municipales y el monitor para valorar el trabajo de los jóvenes. Éstos, por su parte, coinciden en calificar de muy positiva la iniciativa, en la que participan voluntariamente y sin recibir ninguna remuneración, y agradecen la posibilidad de aprender un oficio con futuro. El más joven, Yago Valiña, de 15 años, resume el sentir de la mayoría al afirmar que le gustaría dedicarse al mundo de la carpintería profesionalmente. Gabriel Romero, un año mayor que él, señala también la satisfacción de realizar un buen trabajo y valorar el esfuerzo que eso supone y reconoce que esta iniciativa es una buena salida para aquellos a los que la escuela les gusta «lo justo». Pablo Pardiñas y Rubén Cuns también destacan el compañerismo que existe entre todos y el buen trato que les dispensan tanto Andrés como el resto del personal docente. La buena acogida de la escuela ocupacional y el hecho de que otros jóvenes hayan manifestado ya su deseo de sumarse a las actividades ha animado a los responsables municipales a ponerse a trabajar para prolongar y ampliar la actividad: «Queremos que continúe despois de xuño e que poida converterse na semente dun proxecto de ámbito comarcal», explica el alcalde, José Muíño. La Diputación o la Obra Social de Caixa Galicia son los primeros invitados a financiar un programa para el que el proyecto Singra ha aportado ya 23.000 euros, para el sueldo del monitor y los seguros, y el ayuntamiento otros 18.000 para los gastos de las instalaciones, la maquinaria y la materia prima.