El experto | Alfredo Olañeta
28 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Alfredo Olañeta, arquitecto municipal, se retrotrae a 1979 para explicar por qué «Oleiros es distinto». Afirma que en ese año, con la entrada de Alternativa dos Veciños en el gobierno local, se acabó con una forma de actuar en la costa «salvaje» y se apostó por implantar «una política urbanística para acondicionar y proteger el litoral». «Esto que en su momento fue vanguardista y se tildó de exagerado, con el devenir urbanístico nos dio la razón», comenta. Olañeta asegura que se congelaron muchas actuaciones, como la planteada para Canide con más de 2.000 viviendas y que se redujo a poco más de 300, realizada ahora con un estricto control de las alturas y de las vistas. También afectó esta nueva forma de entender el planeamiento a punta Bufadoiro, en donde quedan como hitos negativos dos bloques de viviendas. Considera que «el feísmo aquí (por Oleiros) son situaciones heredadas» y cree que se erradicaría en cualquier lugar simplemente con que «se cumpliera estrictamente con lo que marca el proyecto». Este arquitecto resalta que en Oleiros se apuesta por la baja densidad a la hora de construir y no se superan ni en las nuevas construcciones el bajo y cuatro alturas. «Aquí somos muy exigentes y con los casos precedentes de derribo la gente es más correcta», afirma, y apunta que incluso han implantado la vigilancia en varias fases de las obras para evitar sorpresas en la ejecución.