SUCEDIÓ EN 1981
21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El congreso nacional de UCD que se iba a celebrar en Mallorca a finales de enero de 1981 motivó una división en el partido. En el sector crítico estaban algunos diputados que luego, con las siglas del PDP, formaron el llamado «grupo de las termitas» en Alianza Popular. Entre las «termitas» estaba Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, eterno descontento que, con la vitola de haber formado parte de la comisión que redactó el anteproyecto de la Constitución en 1978, se dedicó a conspirar contra todo el que se pusiese a tiro. En octubre de 1980 fue elegido portavoz del grupo parlamentario centrista, elaborando posteriormente un documento, con más de 200 firmas, en el que se afirmaba que «sólo una profunda y vigorosa renovación democratica de UCD puede dar a nuestro partido la fuerza, la cohesión y la credibilidad precisas para afrontar los problemas nacionales con la energía que el momento presente exige y la responsabilidad de liderar a casi siete millones de españoles». Ruido de sables Fue en esta situación de tensión interna de su partido, además del cada vez más creciente ruido de sables, cuando Adolfo Suárez arrojó la toalla y presentó la dimisión, tanto de la presidencia de UCD como de la del Gobierno.