A vueltas con los convenios

CARBALLO

MILLARES

En directo | Pleno sobre urbanismo en Muxía La Xunta avala con los informes que lleva emitidos un Plan Xeral cuya suspensión reclama la oposición a causa de los acuerdos firmados con sendas empresas

18 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Ayer en Muxía tocaba pleno de reproches. Se veía venir. La oposición había solicitado la celebración de una sesión extraordinaria en la que hablar de un único asunto: urbanismo. En el orden del día la intención de nacionalistas, independientes y socialistas de que se anulase el PXOM y el convenio firmado con Lábaro. Se preveía que el pleno no iba a ser precisamente cordial, y se cumplieron las previsiones. Entre los temas tratados, pocas novedades. De la Xunta comienzan a llegar los primero informes sobre el PXOM, procedentes de Patrimonio, Urbanismo y Portos y todos ellos son favorables, corrigiendo detalles de los textos redactados en la localidad. Para los tres partidos de la oposición eso no basta y no quita que el plan esté mal hecho -todos critican que se ponga el polígono industrial a la entrada de la localidad y al lado de una futura urbanización de viviendas de lujo- y que los convenios aprobados en su día -uno ya anulado por el propio gobierno- sean ilegales. Las ya conocidas acusaciones de pelotazo y de beneficiar con los convenios a la familia y los amigos del alcalde y la teniente de alcalde no se hicieron esperar. «¿Non sabía vostede cando firmaba que a súa irmá é a súa irmá e o seu sobriño o seu sobriño?», le preguntaba Barrientos a Blanco. El independiente, como es habitual, no ahorró calificativos al regidor. Una de las perlas: «Estudiou 50 anos e non sacou o graduado escolar, manda cojones, para darnos leccións a nós de educación tería que voltar a nacer». «Terán que darlle explicacións á sociedade sobre o dano tan grande que lle están facendo ao Concello de Muxía», se defendía Blanco, quien, también como es costumbre, negó el uso de la palabra al edil nacionalista, Bautista Pose, que tuvo el tiempo justo para llamarle «Terminator» mientras el regidor le pedía que abandonara la sala. Por su parte, el socialista Félix Porto volvió a insistir en las irregularidades de los convenios: «O seu interés en sacar un avance foi unha fórmula para encubrir a xente relacionada con vostede -le dijo a Blanco Rodríguez- porque tiña que xustificar movementos». Entre las más atacadas, Antonia Martínez Quintiana, teniente de alcalde y poseedora de un gran parcela en Chorente, en una de las pocas zonas que quedan como suelo urbano no delimitado. Su hijo formaba parte de una de las empresas que suscribieron un convenio: «Esto es un disco rallado, estoy harta de oír siempre lo mismo, si crece Muxía, a qué le tienen miedo, también creció el sur de Galicia y miren que bien les va», dijo. En total, pocas novedades y mucha menos cordialidad entre grupos.