PASABA POR AQUÍ
06 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.LA COSA se plantea más o menos así: los hay que piensan que hay que ponerle pronto freno a ese frenético afán por convertir la Costa da Morte en un lugar lleno de apartamentos de verano para mantener su esencia, y los hay que dicen que es muy fácil decir eso desde fuera, pero que los de casa tienen también derecho a hacer su negocio. Y mucho se debate, como si se tratara de cosas incompatibles. El problema es que tal y como ha evolucionado Galicia en los últimos años, son muchos los que piensan que la única forma de hacer caja pasa por construir y vender vivienda. Es la consecuencia de no haber apostado nunca por políticas de desarrollo. Con la escasez de opciones, no es de extrañar que lo más importante del mundo sea vender la leira. Si en la Costa da Morte hubiera otras salidas, no habría sitio para plantearse tan crueles dilemas. Sin opciones, no hay futuro.