ARA SOLIS | O |
26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL HECHO de que la Costa da Morte esté este año representada por partida doble -aunque cantidad no es cualidad- en la Feria Internacional de Turismo de Madrid, Fitur, es una gran noticia. Naturalmente. ¿Cómo no va a serlo? Pero, mejorable. En efecto, ¿por qué llevar la comarca por dos vías a la gran cita mundial, pudiéndolo hacer en tres? Neria, el Plan de Dinamización y una tercera vía aún inexplorada de asociaciones de vecinos de Soneira, Fisterra y Bergantiños unidas. Así, todos juntos, pero separados. Recuerdo, mutatis mutandi , un caso más o menos similar hace años en Fitur. Al parecer, algunas islas canarias decidieron hacer la promoción por su cuenta y riesgo y allí teníamos, a escasa distancia -los pabellones agrupan por temas y geografías- a Tenerife mirando hacia poniente y a Gran Canaria hacia saliente. Al público lo despistaba un poco, y después mucho, y al final las aguas atlánticas volvieron a su cauce y, como si de una reunión de la placa de Wegener se tratase, volvieron al archipiélago y todos contentos. O no, pero lo parece. En un tanto sorprendente que, con toda la experiencia acumulada por Neria en la feria madrileña, los recursos públicos hayan decidido migrar hacia un mostrador de Turgalicia (por otro lado, excelente promotora). Que arrastra más visitantes, obvia decirlo, pero no es lo mismo. Cualquiera que conozca algo de Fitur lo sabe. Y si no, lo sabrá desde este año. El mismo en el que parecía que, al fin, Bergantiños, Soneira y Fisterra caminarían juntos. Tal vez aún están a tiempo. Y, si no, es de desear que la información que se expenda en el mostrador no contenga las imprecisiones de determinadas guías y webs recientes, también pagadas con dinero público. Y para el año que viene, en vez de tres, ¡cuatro!