Una centenaria y un bebé

La Voz

CARBALLO

ANA GARCÍA

El pulso de la Costa da Morte Dolores Suárez Blanco celebró ayer su 106 aniversario en tanto que los Príncipes de Asturias agradecieron en regalo que el Virxe da Barca hizo a Leonor

08 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En el lugar de Mira, en Coristanco, había ayer bombas de palenque. No era para menos, ya que Dolores Suárez Blanco celebraba sus primeros 106 años de vida. Es la única persona de la Costa da Morte que nació en el siglo XIX y aún puede contarlo. Ayer se reunió con su hijo, sus dos nueras, sus cinco nietos y sus ocho bisnietos para conmemorar su ancianidad con buen humor y con muchas ganas de llegar a su próximo cumpleaños. Del de ayer se acordaba porque se lo anunció unos días antes su bisnieta Noelia y a las cinco de la mañana ya estaba en pie debido a los nervios. Por ello a media tarde tuvo que echarse una siesta y se quedó sin probar la tarta, aunque seguro que le guardaron un poco para la cena. En todo caso, Dolores se ha convertido en una de las personas más ancianas de Galicia, aunque para la nieta que la cuida «é a nena da casa». Un babero real Alumnos y profesores del colegio Virxe da Barca de Muxía, en el que estudian 54 niños niñas de menos de ocho años, decidieron que lo más necesitan los bebés es un babero, por lo que hace unas semanas elaboraron uno para enviárselo a Leonor , la primera hija de los Príncipes de Asturias. El regalo era de cartón y papel y llevaba impresas las huellas digitales de todos los alumnos del centro. Como la pequeña infanta no está todavía para responder a los obsequios lo hicieron por ella sus padres, el príncipe Felipe de Borbón , y la princesa Letizia Ortiz . De su puño y letra enviaron una bonita nota al centro. Dice: «Muchísimas gracias por el regalo que hemos recibido y por compartir con nosotros la felicidad del nacimiento de nuestra hija Leonor» y está firmada por los orgullosos papás. En el colegio la carta ha emocionado incluso a los que no se consideran monárquicos. Quizá la rápida respuesta de la Zarzuela se deba a los buenos recuerdos que Letizia Ortiz se llevó de la Costa da Morte cuando aún trabajaba en televisión y la enviaron a informar sobre el desastre del Prestige , hace ahora tres años.