Cambios de forma

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

04 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA COSTA da Morte pasa por un momento dulce. Al menos en algunos aspectos. Nunca se vio tanto turista como este verano, nunca se vio tanto interés en solares y edificios como desde hace un par de años. De repente, se ha convertido en la novia más deseada por todos. Es un momento para reflexionar qué se quiere para el futuro, y de pensar también que si ahora se mira hacia aquí, será tal vez porque las novias anteriores quedaron mal paradas en sus relaciones con el llamado desarrollo. Todo está todavía verde. Por ahora, salvo casos concretos, no hay más que solares vacíos y proyectos multimillonarios en carpetas. En casi toda España se desperdiciaron las oportunidades de hacerlo bien. Aquí, al menos, todavía tenemos esa posibilidad. Con lo aprendido de lo hecho en otros lugares, la responsabilidad está ahora en los de aquí. Ojalá mañana haya que darles las gracias, y no echarles la culpa.