Vilaseco deja el disco rojo de los 50

Eduardo Eiroa Millares
Eduardo Eiroa CARBALLO

CARBALLO

En directo | Un viaje por la AC-552 Mucho tiempo y muchas multas después, la localidad vimiancesa empieza a despegar, después de que Tráfico le impusiera un nuevo límite, 70 por hora

22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los que cayeron en los radares de Nantón, que pasó de un modesto 50 de límite máximo a un 80 mucho más decoroso, ya no están solos en sus lamentos retrospectivos. En Vilaseco (Vimianzo) un oneroso cincuenta hacía pisar el freno cuesta abajo y a quienes no lograban domeñar la máquina a tiempo les podía caer una foto de recuerdo. La ley es la ley. Ahora Tráfico ha reconocido que hay otro mundo posible para los conductores de la Costa da Morte, que llevan demasiados años en un estresante juego de freno y acelerador. En Vilaseco no se le puede pisar. Ni falta que hace, pero tampoco es necesario dejarse adelantar por carros de vacas. Ahora se puede circular a 70, abandonando la indeterminación del cambio de tercera a cuarta. No es una autovía, pero sí un primer paso. Primero fue Nantón y la entrada a Carballo. Faltaban detalles en el camino, como Vilaseco, y aún otros que esperan con paciencia a que les cambien el disco. Vilanova, en Cee, tiene otro 50 de los que pocos entienden, y la curva del kilómetro 61, saliendo de Baio en dirección a Cee, otro más de esos que pocos entienden. Se han dado pequeños pasos para normalizar la conducción, pero la única solución posible es la construcción, lo antes posible, de la añorada autovía. Mientras no llegue, habrá que ir acostumbrándose a que, por la AC-552, lo mejor es ir desapacio. No por los radares, sino para evitar engrosar una cifra de víctimas ya demasiado larga. Cierto que los cincuenta parecen barreras, pero son más humanas que las rojas que decoran las casetas del peaje.