Instrucciones para estresar a un conejo

Eduardo Eiroa Millares
Eduardo Eiroa CARBALLO

CARBALLO

MILLARES

En directo | Rodeo alternativo en San Román

29 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

En el campo de la fiesta de Cabovilaño (A Laracha) sonaba la canción de la gasolina. De fondo estaba el palco cerrado de la orquesta Venecia. A las seis estaba programado un rodeo, pero a esa hora todavía dormitaban los propietarios de las barracas recostados en sus propias atracciones. En el centro, un ruedo improvisado con vallas de obra daba qué pensar. Una hora más tarde, los de la comisión sellaban cualquier posibilidad de huida del curro con una fina tela. Ahí iban a parar los conejos. Porque el domingo en Cabovilaño se celebró un rodeo conejero. El del año pasado fue porcino. Hacia las siete, cientos de personas se congregaban para ver las evoluciones de los de la comisión de fiestas, que eran los cazadores. Los bichos, enjaulados en el remolque de un coche, tenían cara de temerse lo peor. Y no iban desencaminados. Sacados uno a uno de su encierro, pasaban de la compañía de sus congéneres a ser el centro de la mirada de cientos de personas. Pero eso no era lo peor que podía pasarles. Lo malo era que media docena de gladiadores se lanzaban sobre ellos al más puro estilo Iker Casillas. La diferencia de peso y tamaño entre las dos especies -la humana y la otra-, no presagiaba nada bueno. Entre el público manaba alguna que otra risa. Los bichos, por su parte, no veían la cosa con el mismo humor. Sometidos a un alto nivel de estrés, se veía que a ellos el juego no les iba, sobre todo al que se le cayó una señora encima y acabó exhibido en su agonía, sufriendo estertores y sangrando por la boca. A sus compañeros de fatiga, seguro, no les debió parecer muy esperanzador. Entre el público se percibía disparidad de opiniones. Mientras algunos niños suspiraban por el triste destino de los bichos, otros sostenían la teoría del guiso. En general, hubo risas. Lo que parece seguro es que los conejos no volverán a presentarse voluntarios al circo.