Después de varias jornadas en las que los fuegos se extendieron por numerosos municipios de la Costa da Morte, ayer las llamas dieron un respiro a los servicios de extinción en la zona, aunque el personal tuvo que permanecer en situación de alerta durante toda la jornada. En algún caso, como el de los trabajadores del Grumir de Cee, se desplazaron hasta la zona de O Pindo y colaboraron en la extinción del incendio que ha arrasado buena parte de los montes de Carnota. Una de las pocas excepciones a esta situación de tranquilidad en la Costa da Morte tuvo lugar en Malpica, donde los fuegos que desde hace días afectan a las parroquias de Cerqueda y Barizo se reavivaron ayer por la tarde. Ambos incendios comenzaron sobre las 15.00 horas, aunque el personal de las cuadrillas de la Xunta consiguió controlarlos tras varias horas de trabajo y sin que hubiesen afectado a una amplia extensión de terreno. La madrugada de ayer también se produjo un pequeño incendio en Reira que hizo necesaria la intervención de Protección Civil de Camariñas.