El problema está en el cupo

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO

CARBALLO

Análisis | La guerra del marisco

23 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a acción de los furtivos se extiende por toda la Costa da Morte y comenzó el mismo día en que la Xunta creó las concesiones marisqueras y empezó a repartir carnés que no llegaban para todos los que tradicionalmente mariscaban. Sin embargo, el furtivismo no se sustenta tanto en la falta de permiso de explotación como en el cupo, la cantidad máxima de percebes que puede coger cada mariscador en un día. También se basa en la permisividad social y en la evidente falta de vigilancia. Muchos presidentes de agrupaciones señalan que cuando se ha ofrecido el carné a los furtivos éstos lo han rechazado porque tenerlo supone limitarse a los cinco o seis kilos diarios que se permiten actualmente. De hecho, buena parte de las sanciones que se imponen en Galicia por prácticas furtivas son a mariscadores con carné y casi siempre por coger más marisco del permitido. Problemas Los problemas por los bancos de percebe en Camelle son muy antiguos. Hace diez años, el director xeral de Marisqueo, Amancio Landín, ya aseguró que sería deseable que se aumentara la inspección en toda la costa camariñana por considerar que la extracción de percebe era descontrolada. Cuatro años después seguía sin resolverse el conflicto entre percebeiros de Camelle y Camariñas por la división de la costa y cuando finalmente se arregló administrativamente, los camariñáns protestaron por considerar que los primeros habían salido muy beneficiados, lo que ha mantenido las protestas y las quejas.