La asamblea fue tensa y los críticos cuestionan el resultado del voto de confianza La reunión finalizó entre gritos y amenazas entre los partidarios y los opositores
21 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La comunidad de montes de Leiro celebró ayer una asamblea extraordinaria en el centro cultural Vicente Vidal, en la que la mayoría de los socios apoyaron a la actual directiva, partidaria de la cesión de terrenos para crear un gran parque industrial en la comarca de Barbanza. El encuentro, sin embargo, estuvo marcado por las continuas interrupciones, y fue subiendo de tono con el cruce de acusaciones e insultos entre la junta y la comisión vecinal de seguimiento del parque que pretende estudiar el proyecto con más calma. Tras la reciente dimisión de tres miembros de la directiva, los comuneros se volvieron a reunir para proponer una remodelación. La asamblea, sin embargo, terminó entre gritos y amenazas, dirigidas especialmente hacia los miembros de una familia, de manera que ni el presidente, Ramón Lustres Moares, ni los demás miembros de la mesa fueron capaces de poner algo de calma. Los responsables de la comisión de seguimiento, críticos con la directiva comunal, recogieron firmas en días pasados al entender que el acuerdo de la cesión de terrenos se había alcanzado sin las suficientes garantías de legalidad. Resultado decepcionante Aunque vieron con buenos ojos la convocatoria de una nueva asamblea, el resultado fue decepcionante para ellos: «Foi algo vergonzoso que non pasa en ningunha democracia», aseguró Xilberte Figueira, quien dejó recientemente la directiva de montes. Figueira advirtió que para ceder los terrenos era necesario un notario que atestiguara los acuerdos sobre manantiales de aguas, residuos, arqueología y movimientos de tierras. La construcción del parque industrial ha dividido a los vecinos, si bien la mayoría de ellos apoyan al actual presidente, Ramón Lustres, y sus planes a favor de la obra. Según Xilberte Figueira, ayer hubo un sector del público que reventó la asamblea, no permitiendo que hablaran los asistentes. De la misma opinión fue otro de los comuneros, el profesor Rafael Saco: «Impediuse falar libre e ordenadamente, e ao final forzouse una votación sen ningún valor, debido ao tumulto. Non contaron os votos nin nada», aseguró. El futuro polígono industrial comarcal, de más de un millón de metros cuadrados de extensión, estaría formado con terrenos provenientes de las comunidades de montes de Leiro y Asados, principalmente, más otros que aportaría el Concello de Rianxo. Las discrepancias surgidas en Leiro llevó al segundo teniente de alcalde de Boiro, Manuel Velo, a ofrecer a la empresa que quiere hacer el polígono los terrenos necesarios para establecerlo en este municipio, incluso expropiándolos si fuera necesario. Recientemente, también el Concello de Dodro ha hecho una oferta para instalar el parque en ese municipio. Estos movimientos han llevado la inquietud a diversas entidades de Rianxo, que ven peligrar un elemento dinamizador para el único municipio de la comarca de Barbanza que carece de suelo industrial.