Precios

| S. GARRIDO |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

16 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN BREVE conversación con unos pocos turistas, además conocidos, salió a debate el manido tema de los precios, en una doble vertiente. Por un lado, les llamó la atención la relación calidad precio de ciertos restaurantes, a los que habían acudido en época de fiesta. En su opinión, las comidas les salieron baratas para lo que se estila en una gran capital pero caras en atención al menaje, que no al producto (excelente). Con interés y clases en los cursos de calidad en la hostelería, esto se irá corrigiendo. El otro aspecto llamativo fue el de los museos. Visitaron las Torres do Allo, el castillo de Vimianzo, lo típico. Y, viajeros que son, no entendían cómo no se paga nada. Incluso un euro, en plan testimonial, para abonar folletos y algo de mantenimiento. Como en todas partes. Desde luego, la gratuidad es un lujo, pero, en los mundos que corren, a veces pagar es un aliciente justo.