Cuadriciclos

| S. GARRIDO |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

10 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ASÍ QUE se llaman cuadriciclos. Esto suena a coche de bebé, a instrumental circense, a trabalenguas. Mejor, coches sin carné. O de los jubilados, como dice un colega. Para ellos han sido una revolución, la tercera fase de las alegrías de la vida que llegan tarde, tras el cobro de pensiones y la asistencia sanitaria en los centros médicos. Ya no dependen de nadie ni de nada para moverse, salvo lo que ese día le dicten sus huesos. Son como chimpines con cuatro ruedas, algunos incluso tuneados, que te llevan a la feria, a la fiesta, a la misa, al entierro, a buen ritmo y poco gasto. Hay lugares, como Baíñas, donde hay tantos que parece un parque temático. Pero la felicidad no es eterna (esto ya lo decía Eurípides, que suena a marca de bicicleta). A algún conductor se le han ido los reflejos y Tráfico ya se está pensando si establecer más medidas de control. Es de suponer que no pondrá más radares.