BERRO SECO | O |

06 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

QUÉ MÁS se le puede pedir al verano. Agosto ha llegado a la Costa da Morte cargado de grados centígrados, que tanto se agradecen después del desastre meteorológico de julio. Los rincones más bonitos de la zona están a rebosar, aunque todavía es posible encontrar playas casi desiertas; los restaurantes, llenos, y la oferta lúdica incluye las propuestas más atrevidas. Es verano, no cabe duda.